lunes, 1 de octubre de 2012

La verdadera responsabilidad social empresarial

Fuente: La Nación Arg.
MARIO CARMONA RAMÍREZ COMUNICADOR Y MÁSTER EN DESARROLLO SOSTENIBLE


Responsabilidad Social Empresarial: “no dar el pescado, sino enseñara pescar”

Me inclino por pensar que las empresas apuntadas con la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), lo hacen con las mejores intenciones y verdadera conciencia social. Pero actuar socialmente responsable no es sinónimo de agradar a las comunidades, sino que es una herramienta que ayuda a las empresas a marcar la ruta en sus acciones hacia el logro de una armonía en lo social, económico y ambiental.
A veces me parece que la Responsabilidad Social Empresarial está de moda. Solo basta con navegar por Internet, para enterarse cómo muchas compañías han asumido este reto con seriedad y otro grupo de empresas que dejan una inquietud, porque dicen ser socialmente responsables por un conjunto de acciones de buena voluntad y/o de algunas prácticas ambientales que desarrollan sin un objetivo claro.
No quiere decir que, hacer obras de bienestar social o ayudar al medio ambiente sea incorrecto, por el contrario; pero al mismo tiempo es importante llamar cada acto por su nombre. La filantropía o donación, son gestos de caridad y asistencia a un individuo o grupo humano, para ayudar a solventar alguna necesidad específica.
Los patrocinios son aportes para el desarrollo de diversas actividades y responden directamente a aspectos de imagen y posicionamiento de la empresa. Ninguna de estas manifestaciones son bien vistas por la teoría de la Responsabilidad Social, ya que no garantizan un impacto social significativo.
En materia ambiental, y asociado a empresas que intentan proyectarse como socialmente responsables, con frecuencia escuchamos que se anuncia con bombos y platillos la siembra de arbolitos con un grupo de voluntarios, o programas de reforestación en parques o sitios públicos; pero no atender esos árboles para que sobrevivan y crezcan, dejándolos en total abandono, se convierte en un atentado contra la naturaleza.
Impacto al desarrollo. Una empresa socialmente responsable incentiva negocios más humanos. Busca asegurar la lealtad de la comunidad, promover mayores y mejores oportunidades al trabajador y su familia, desarrollar relaciones sólidas con sus públicos y obtener beneficios a lo largo del tiempo donde no sólo se beneficie a la empresa sino también a la sociedad en general; es decir, su trabajo tiene que dar frutos en materia de desarrollo económico y social.
Por esta razón, una empresa no puede asumir el compromiso de la Responsabilidad Social Empresarial de manera aislada.
Las empresas socialmente responsables deben asumir un compromiso social, solidario, honesto y jugar limpio en la manera de hacer negocios. Asimismo, las empresas deben cumplir y mejorar constantemente los requisitos en relaciones laborales, derechos humanos, seguridad ocupacional, legislación ambiental, pago de impuestos y garantías sociales.
Desde un inicio, es indispensable dialogar, consultar e integrar a las comunidades en el proceso de gestión de los proyectos. Para actuar en este campo, las empresas lo deben hacer de manera conjunta: requieren construir alianzas colaborativas y de esta manera coordinar acciones con instituciones de gobierno, otras empresas, organizaciones de la sociedad civil, colaboradores y habitantes de las comunidades.
Precisamente la Responsabilidad Social Empresarial consiste en “no dar el pescado a la gente, sino enseñar a pescar”, y de esta manera contribuir al bienestar de la sociedad local, siendo la empresa un agente más del desarrollo comunitario.
Esto se puede lograr a través de mecanismos como la filantropía estratégica o promover proyectos de inversión social. Al llevar estas iniciativas a la práctica, algunas compañías lograron multiplicar la circulación del dinero en la comunidad, han promovido el crecimiento de empresas locales que les prestan servicios o venden productos, sumando además nuevas fuentes de trabajo.
Hay un sin número de ejemplos de acciones beneficiosas que contribuyen al aumento del bienestar social. Están aquellas orientadas a formar agentes para el desarrollo y que ayudan a las personas a superarse, como programas de capacitación, fortalecimiento institucional, capacidades de liderazgo y organización comunitaria, promoción de autoayuda y voluntariado; las que promueven el cuidado del medio ambiente y otras que contribuyen con el progreso de la educación, la salud, el deporte, la cultura, o todo aquel ejercicio que favorece al buen vivir de las comunidades y el mejoramiento del desarrollo humano.

sábado, 11 de agosto de 2012

¿Qué es la Huella de Carbono?

Qué es la huella ecológica?

La huella ecológica de un individuo (podría ser también un país o entidad) mide la superficie biológica necesaria para producir bienes y servicios consumidos por el individuo, así como la capacidad para asimilar los residuos que genera.
La biocapacidad representa la superficie de los ecosistemas para producir materiales biológicos y absorber materiales residuales de actividades humanas. A escala global la biocapacidad per capita es de 1,8 hectáreas globales.
Si la huella ecológica de un individuo o de un país dado está por sobre esa biocapacidad, el país o el individuo se encuentran en una situación de deuda ecológica, mientras que si está por debajo se encuentra en una situación de reserva ecológica.





Qué son las emisiones per cápita?

Existen al menos dos enfoques para estimar las emisiones de CO2 por habitante de un país dado. El primero, “top-down”, parte de considerar las emisiones nacionales y dividirlas por su población. Este el enfoque que se utilizó para hacer el mapa a que se encuentra a continuación.




Qué es la huella de carbono?

Hace unas décadas las calorías se convirtieron en nuestro peor enemigo. La obsesión por conocer en detalle cuánto engordan los alimentos que nos llevamos a la boca obligó a la industria alimentaria a detallar en sus envases el valor nutricional de los productos.
De entre toda aquella información facilitada, un dato se convirtió en sagrado: el que marcaba las kilocalorías. Recientemente, el afán por medir lo que ingerimos ha encontrado un análogo igualmente inquietante en la salud del planeta. El dióxido de carbono (CO2), se ha convertido en el nuevo enemigo público.
El CO2 es, como las calorías, necesario para nuestra supervivencia, pero en exceso se ha demostrado que altera el clima al potenciar el efecto invernadero natural de la atmósfera. Desde que se confirmó la relación entre las altas emisiones de carbono y el calentamiento del planeta hace unas décadas, los distintos gobiernos -unos más que otros- han ido tomando, sobre todo en los últimos años, medidas para intentar frenar el cambio climático.
Pero algo ha vuelto a cambiar en los últimos años. Las grandes políticas internacionales están dejando paso a las pequeñas acciones locales e individuales. Ya no se trata de esperar pasivamente a que las industrias reduzcan sus emisiones. El nuevo concepto de huella de carbono indica que los consumidores emiten tanto o más que los fabricantes al hacer uso de los productos manufacturados. Es decir, utilizar el coche conlleva más emisiones que fabricarlo. La huella de carbono se refiere a la cantidad de emisiones que recae sobre un individuo3 al consumir un producto o servicio, incluyendo las emisiones indirectas vinculadas a su fabricación. Y casi todo, incluso comer, deja su huella.
Muchas las actividades cotidianas generan emisiones de carbono que contribuyen a acelerar el calentamiento global y el cambio climático. Por ejemplo, al conducir un coche, cada litro de nafta que se quema genera carbono en forma de dióxido de carbono.
Si bien depende del consumo del vehículo y los kilómetros recorridos, un auto naftero bien puede generar su propio peso en dióxido de carbono cada año. En este caso, se puede reducir la huella de carbono optando por un vehículo de menor consumo o utilizando menos el coche.
La dieta del carbono ha comenzado. Algunos países ya tienen asentada la costumbre entre la población de medir el CO2 implicado en cada una de las acciones individuales de la vida cotidiana. Es en este contexto, que la SAyDS presenta la primera versión de su calculador de carbono con el objeto de que la población tenga una idea más precisa sobre el efecto individual que provoca su actividad y sobre aquellos aspectos de su estilo de vida a los que debe prestar la mayor atención.

sábado, 28 de julio de 2012

Los departamentos de RSE levantan vuelo propio

Lo que se llamaba filantropía pronto se transformó en RSE y en sustentabilidad corporativa. Ahora, éstas áreas siguen ganando más espacio y se profesionalizan. El desafío es inspirar a toda la empresa y a la cadena de valor.

Evolución. Esa es la palabra que mejor define lo que viven en la actualidad las áreas de RSE o sustentabilidad de las empresas: dejaron de ser una oficina de filantropía, donaciones o voluntariado para convertirse en departamentos profesionales con llegada a los altos directivos. Los expertos dicen que ya no están en la etapa de crecimiento, como los niños que tienen todo por explorar y conocer, sino que superaron la adolescencia, en la que se aprende de ensayos y errores; y hoy comienzan a madurar, en un entorno que pide transparencia y responsabilidad social y ambiental.

En los últimos años, el concepto de RSE se convirtió en un modelo de gestión empresarial que incorpora al negocio los impactos económicos, sociales y ambientales de todo el accionar de la empresa. Con esta mirada, el área de RSE debe dar soporte a todas las áreas e involucrarse con los distintos procesos y tomas de decisiones para lo que necesita mayor independencia y cercanía con la alta dirección de la organización, afirma María Rigou, profesora titular de Ética, RSE y Desarrollo Sustentable en el MBA de UADE Business School.
Actualmente, muchas empresas incluyen sus departamentos de RSE dentro de las direcciones de RR.HH., Comunicaciones, Marketing o Relaciones Institucionales. Pero independientemente de su ubicación en el organigrama, esta visión estratégica requiere un trabajo focalizado en los grupos de interés, que lo vuelve más especializado y requiere del compromiso y aprobación del CEO y los altos mandos. En base a una estrategia local o global, las empresas definen planes de acción que van llevando a cabo con cada uno de los stakeholders (grupos de interés). Estos planes serán más o menos ambiciosos de acuerdo a la estructura, capacidad y presupuesto de cada compañía, define Mirta Maglietta, gerente de Responsabilidad Social Empresaria de Ernst & Young.
En 2011, el Instituto Argentino de Responsabilidad Social Empresaria (Iarse) encuestó a profesionales y funcionarios de RSE de compañías argentinas, cuya mayoría (75%) señaló que considera que su rol y función tendrá una significativa transformación en los próximos años. Por ejemplo, un gran porcentaje consideró que hay que prestar mayor atención a los efectos del cambio climático y a minimizar el impacto en el ambiente de la actividad económica (52%); así como a la búsqueda de la innovación en materia de productos y servicios más sostenibles (49%).
Lo que sucede en nuestro país también es reflejo de lo que se anticipa en otras partes del mundo. Desde España, el profesor Daniel Arenas, de ESADE, nota que cada vez se ven más casos en los que el director de RSE depende directamente del director General o presidente de la compañía, y que tiene acceso directo. Es en estos casos, en los que la empresa se toma la RSE o sostenibilidad como algo estratégico o como parte de la cultura de la empresa. En algunos casos se crean comités internos, pero también se puede discutir la estrategia de RSE y sostenibilidad en el mismo consejo de dirección, dice el profesor.
Ignasi Carreras, director del Instituto de Innovación Social de ESADE, explica que la importancia de las áreas de RSE no está dada en el tamaño o cantidad de empleados a cargo, sino en su transversalidad hacia todos los departamentos de la empresa. En las empresas europeas y norteamericanas, el departamento de RSE acostumbra a ser reducido y tiene como una de sus funciones principales ayudar a los departamentos funcionales a incorporar la RSE en sus estrategias, explica Carreras.

Desafíos pendientesArenas remarca que uno de los gaps" de la RSE es trasladar la sostenibilidad a toda la cadena de valor, así como a las distintas subsidiarias de la empresa. Para ello no es siempre necesario un departamento más grande -dice el profesor-, sino un trabajo de colaboración más estrecho con el departamento de compras o provisiones, entre otros. Se requiere colaboración entre las distintas áreas, pero el peligro de mantener la RSE debajo de la gerencia de Marketing y Comunicación es que puede percibirse desde fuera que la firma está preocupada solo por hacer "greenwashing, advierte Arenas.
Del trabajo del Iarse se desprende que las principales habilidades y destrezas que tendrán que mejorar o desarrollar las empresas argentinas serán aquellas que faciliten la conformación de equipos de trabajo (71%); las que contribuyan a promover un mayor compromiso del gobierno corporativo (66,2%) y de las diferentes áreas funcionales (64,8%) con los programas de responsabilidad social.

10 casos para repensar el voluntariado corporativo

Por Pedro Ylarri - Para El Cronista Comercial


Trabajar gratis por los demás es una práctica que se impone en empresas argentinas. Las acciones hacen que se multiplique el "capital social" de las compañías, pero, sobre todo, permiten que empleados y gerentes se relacionen en experiencias positivas. Enseñanzas de los casos más resonantes.
Integran, enseñan a trabajar en equipo, afianzan los valores de la empresa, generan relaciones positivas y vínculos de largo plazo; pero sobre todo, ayudan a los demás. Esas, y muchas más, son las ventajas de las acciones de voluntariado corporativo, cada vez frecuentes en firmas de todo calibre. Algunas nacieron por inquietudes solidarias de los empleados, otras por mandato de las casas matrices o por pedido de organizaciones civiles y hasta de gobiernos locales. Pero, cualquiera sea el origen, las iniciativas están ayudando a hacer crecer el "capital social" de las empresas, es decir, la contribución real que una compañía tiene en la sociedad, algo que el Banco Mundial está intentando de medir en términos económicos.
La construcción de viviendas de emergencia, el plantado de árboles, charlas en colegios y en barrios carenciados, clases gratuitas de manejo y refacciones en hospitales y colegios, son algunas de las prácticas más extendidas. Organizaciones como Fundación Banco de Alimentos, Un techo para mi país y Fundación Pescar, entre otras, aprovechan el auge por el voluntariado y ofrecen "paquetes a medida" para canalizar la vocación de ayudar a la sociedad. Pero ¿cómo nace una acción de este tipo? ¿Deben ser en horario laboral? ¿Tienen que estar relacionadas con el core business? ¿Quienes la organizan? ¿Cómo se comunican? ¿Cómo se miden los resultados? A continuación, 10 casos que inspiran a pensar las respuestas.
Planificación y control
Definir el monto a invertir, el destino de los fondos y medir los resultados es clave en cualquier negocio, pero también en las acciones de voluntariado. Así lo entienden en el banco HSBC, que todos los años recibe directrices de la casa matriz sobre cómo invertir en este tipo de acciones, tras lo cual lo adaptan a las necesidades locales. “Se invierte en RSE el 0,5% de las ganancias. Este año, el 50% del presupuesto, como mínimo, debe ir a programas de educación, y un 25% a medio ambiente”, explica Valeria Vivani, jefa de RSE del banco.
El trabajo conjunto con los "socios expertos" es lo que sigue. El banco teje acuerdos con Junior Achievement (brinda clases y charlas a jóvenes), Fundación Cimientos (becas estudiantiles), el Centro lekotek (educación "emocional" en escuelas primarias) y Aldeas Infantiles. En todos los programas, hay voluntarios, entre ellos Mónica Quintiliani, quien dice que estas acciones ayuda a "integra nos natural y espontáneamente”.
Vivani dice que hay que ir mejorando las prácticas con las ONGs, y destaca que los voluntarios locales de los planes de medio ambiente redactaron un curso para Junior Achievement que se enseñará en África. Deja dos últimos consejos: medir resultados. “El 23% de los empleados participa en acciones para la comunidad", asegura.

Festejos solidariosSi las acciones deben ser dentro o fuera del horario laboral es un tema de debate. En otro banco, el Citi, entienden que encontrarse los fines de semana "enriquece la experiencia". Lo demuestra su última experiencia de voluntariado, realizada para conmemorar los 200 años de creación del banco. Para festejarlo, a nivel mundial, la entidad realizó el Global Community Day, en donde 100.000 voluntarios de 92 países llevaron a cabo 1.300 actividades solidarias. Sólo en la Argentina hubo 19 de ellas, en donde, en total, 1.594 voluntarios se arremangaron para ayudar a 4.200 personas a través de nueve fundaciones, escuelas, hogares y comedores, entre ellas el Hogar San Camilo, Camino a Jericó, Fundación Manos Abiertas y Fundación Leer.
"La idea fue generar un contacto con asociaciones que ya conocen los empleados y hacer actividades en familia", explicó Adriana Turek, gerente de Comunicación Corporativas y RSE del Citi. La iniciativa complementó otras cuatro líneas de acción "permanentes" con asociaciones como Impulsar y Pescar, que apunta a favorecer la salida laboral de los jóvenes.
Festejar el cumpleaños de la empresa con acciones de voluntariado fue también la idea de la ahora centenaria aseguradora Liberty, a nivel mundial. "210 de voluntarios, es decir, 78% del personal local, participó, en equipos de 35 personas, en la acción de voluntariado por el que fuimos a la Fundación Banco de Alimentos", explicó Fernando Vidal Rapela, director de Marketing. "Sólo hay que abrir la puerta, proponer la idea, y la gente se suma en forma masiva, e incluso pide más", añadió.

Consumo responsableEn el fabricante de bebidas Pernod Ricard consideran "clave" que la acción tenga que ver con el core business de la empresa. La firma todos los años organiza el Responsib'ALL Day, por el que sus 18.000 empleados salen en todo el mundo a enseñar sobre la necesidad del consumo responsable. En el país, la acción se lleva a cabo en horario laboral por 500 personas, "previamente capacitadas" en Bella Vista, San Rafael, San Juan y Cafayate, y se le suma la iniciativa Safe Road 4 Youth, sobre seguridad vial. Los resultados se miden en encuestas: "el 94% se sintió cómodo en el rol de mentor de información sobre alcohol y juventud", aseguró Constanza Bertorello, directora de RR.HH. de Pernod Ricard.
"No se trata de realizar acciones filantrópicas sino de ser una empresa socialmente responsable: la RSE debe estar relacionada con lo que somos y lo que hacemos", consideró Bertorello, al resaltar las palabras de Patrick Ricard, titular de la firma, según el cual "el alcohol no es una bebida anodina. Debemos mantener una actitud irreprochable y dar ejemplo para que beber siga siendo un placer. Fomentar el consumo responsable es un deber".
El caso de Turner, productora de canales como Cartoon Network y CNN, es elocuente, ya que utiliza las herramientas que tiene la empresa en sus programas de voluntariado. Uno de ellos es "TVmos trabajando", un taller de televisión e inserción laboral dictado en escuelas secundarias por empleados voluntarios. ‘Padrinos’, además, es un plan de becas para alumnos que además de dinero son ayudados por empleados. Unos 200 empleados dan su tiempo. Alejandro Besio, VP de Marketing de Turner, destacó que hay capacitaciones previas y que las actividades se realizan en horario laboral, "para que los empleados encuentren un espacio en el que el trabajo convive con la responsabilidad social”.
Empleados activos
Una de las tendencias mundiales es a que sean los mismos empleados quienes propongan ideas. La holandesa AkzoNobel (pinturas Alba) tiene desde 2005 el Community Program", un plan de ayuda por el que dona los materiales, y los empleados, su tiempo. Los voluntarios actuaron en 8.000 proyectos por ellos propuestos en 50 países. Aquí, hubo cerca de 200 voluntarios en 4 proyectos.

miércoles, 25 de julio de 2012

Podría ser diferente

Los humanos somos educados en una misma dirección por el entorno en el que nos movemos.

Se nos enseña desde que nacemos el bien y el mal, se nos explica qué debemos considerar que es una persona con éxito, cómo debemos ser felices, cómo tenemos que sentirnos si somos felices, qué tenemos que hacer con nuestras vidas y con nuestras mentes...

El mensaje nos llega primero en nuestra propia cuna a través de nuestros progenitores, mensaje que refuerzan los medios de comunicación, las letras de las canciones, el profesorado de primaria, de secundaria y de cursos intensivos de inglés, los anuncios publicitarios, amistades, jefes en lo profesional...
Vamos creciendo en esta realidad construida y la vivimos como LA realidad. 
A veces sientes que te parece ser feliz con algo, en algún lugar o con alguien que no parece ser “lo adecuado”, “lo establecido” y entras en una incoherencia interna.

A veces piensas que si se hicieran las cosas de otra manera, el camino sería diferente y los resultados también, pero todo el mundo parece estar de acuerdo en que es muy complejo este cambio de paradigma.

Nos enjaulan, nos enjaulamos en una manera de ver las cosas y quien se atreve a explicarlas de otra manera es “castigado” por el sistema y por su propia mente que le recuerda que “más vale malo conocido que bueno por conocer” y genera el miedo a lo desconocido, la inmovilidad segura.

Y me ha llevado a esta reflexión el ver cómo se habla de responsabilidad social pero que en vez de ser un cambio casi refuerza lo ya establecido....

¿No somos creativos o realmente no queremos que cambie nada?

Escucho a políticos, sindicalistas periodistas, etcr en sus la exposiciones y tantas otras personas que proponen otros caminos y veo claro que somos creativos...ergo...

La mente, algunas mentes, piensan en otras maneras de organizar la realidad...existen otras maneras y no son utopías sino posibilidades reales que necesitan sólo esa dosis de voluntad necesaria para llevarlas a cabo...voluntad y apostar por el bien común y no el propio, por el ser y no el tener, por la valentía de dejarse sentir y no por la esclavitud de la moral establecida...

Nada es posible si seguimos pensando desde los parámetros de este montaje actual de la realidad y digo montaje porque es algo que podemos desmontar y porque es algo que hemos construido de manera voluntaria para organizarnos.

¿La responsabilidad social se ha confundido con la irresponsabilidad que nos rodea?

Solo si empezamos hacer las cosas de otra manera, podremos salir del atolladero en que nos han metido y que llaman crisis y para hacer las cosas de manera diferente es necesario en primer lugar pensarlas de otra manera y crear nuevas conexiones sinápticas y caminos en nuestro cerebro. 
Es pura ciencia.

sábado, 14 de julio de 2012

Los líderes del futuro serán más espirituales. "Más allá del MBA"

Altos mandos

Por Raquel Saralegui  | Para LA NACION

El liderazgo más allá del MBA: una premisa a primera vista provocativa, pero que alude a la falta de respuestas de los conceptos tradicionales ante los problemas económicos y sociales de hoy. Ese fue el eje, días atrás, de una jornada auspiciada por la Fundación Pescar en la que líderes sociales, espirituales y deportivos, entre otros, compartieron sus experiencias en aras de inspirar otras maneras de pensar el liderazgo.
"Tenemos que cambiar la forma de pensar para lograr una manera más sustentable de vivir, más social, más espiritual", dijo el holandés Jasper Wegman, quien creó el evento Go Beyond MBA en Holanda y que aquí lo organizó junto a Fernando Frydman, ambos especialistas en liderazgo personal y entrepreneurship empresarial social.
"Más que un evento pretendo que esta iniciativa se convierta en un movimiento. Los líderes del futuro, conscientes de sus debilidades y fortalezas, deben lograr el equilibrio entre el ego, que busca los resultados, las ganancias, los logros, y el alma, con una actitud de servicio para compartir e integrar los talentos", remarcó Wegman, creador también de la Fundación Che Amigo, que recauda fondos en Holanda para financiar aquí proyectos educativos.
Desde su experiencia como directora de ICW Global, comunidad internacional de mujeres viviendo con HIV-sida, la argentina Cristina Pérez contó sobre la discriminación que sufrían al principio de la epidemia, cuando aún no había tratamiento, y cómo hace 20 años, en la lucha contra el flagelo, lograron organizarse 30 mujeres de culturas completamente diferentes. Hoy en el grupo hay más de 15.000. "Liderar es estar al servicio las 24 horas. Y si uno tiene decisión de cambio las cosas suceden, como lo demuestran muchísimas de nuestras líderes", destacó Pérez.
El holandés Arnoud van Wingerde, CEO del hipermayorista Makro en la Argentina, resaltó la importancia de la formación teórica, pero también señaló la necesidad del líder de desarrollar habilidades más blandas, como la flexibilidad para adaptarse a culturas totalmente diferentes o para comunicarse con los colaboradores. "Con algunos -dijo- me basta un mail, pero quizá con otros necesite un almuerzo; hay que tener en cuenta la diversidad." Tras lamentarse por el actual freno a las importaciones que afecta a las góndolas, habló sobre las iniciativas de RSE que llevan adelante, "parte de la función es ayudar a la comunidad de la tienda, por ejemplo en mejoras de electricidad y agua potable".
Una pausa, a ojos cerrados, para respirar serenamente es el ejercicio que propuso al inicio de su charla Moira Lowe, directora de la universidad espiritual Brahma Kumaris. Como una velita que se enciende, sugirió iluminar así las vertiginosas jornadas de trabajo. Sobre la desmotivación, un tema de preocupación en las organizaciones dijo que "todos somos instrumentos para algo, todos tenemos un propósito; lo que desmotiva es no poder entender nuestro propio valor". Acerca del rol de los líderes señaló la necesidad de una mirada que construya, que reconozca las virtudes de los otros, y de una comunicación amable.
Desde la vereda de los emprendedores, el joven Alejo Nitti hizo abrir bien grandes los ojos de la audiencia cuando habló de Toms Shoes, innovadora empresa que fabrica alpargatas de diseño y que fundó con un socio de Estados Unidos: "Por cada par que vendemos, donamos otro". Con ventas sólo en el exterior (Estados Unidos, Canadá, Corea del sur, entre los principales mercados) desde los inicios en 2006, y de la mano de la difusión de algunas personas famosas que calzaron la idea, llevan más de un millón de pares vendidos y regalados.
"Para que el concepto fuera sostenible tenía que ser parte de una empresa rentable y a veces es difícil que la gente entienda que se puede ayudar y ganar plata a la vez, pero se puede", se entusiasmó Nitti.
Apasionado en la voz y en el gesto, Sergio "Cachito" Vigil, ex entrenador de las campeonas Leonas, comparó a la alta competencia con las empresas, donde no se puede perder, "si no se puede perder no hay lugar para la revancha, y en la vida siempre hay revancha, nuevos desafíos para superarse".

viernes, 29 de junio de 2012

La nueva guía de memorias de sostenibilidad, abierta al público

GRI está trabajando en la próxima generación de sus Directrices de Memorias de Sostenibilidad G4 y ha decidido hacerla extensiva a organizaciones e individuos para compartir puntos de vista y que éstos ayuden a formar la estructura y el contenido de la nueva guía.-



Los expertos en sostenibilidad, las organizaciones y los profesionales pueden ayudar conjuntamente a moldear el futuro de los informes de sostenibilidad corporativa, como el Global Reporting Initiative (GRI), es por ese motivo que el Global Reporting Initiative ha decidido abrir su nuevo informe a los comentarios del público. 

El director jefe de la Global Reporting Initiative (GRI), Nelmara Arbex, quien se encarga de liderar el proceso de desarrollo del nuevo informe, el G4,  afirmó que “estamos en un punto en el que empresas y otras organizaciones tienen que ser transparentes sobre su desempeño económico, ambiental y social: clientes, proveedores, inversores, gobiernos y otras partes interesadas. Este proyecto de norma de la nueva generación de Directrices -G4-G4 ayudará a todas las organizaciones a dar un paso hacia adelante en la elaboración de informes mucho más pertinentes”.  
 
El desarrollo de la directriz G4 se centra, principalmente, en cinco áreas: límites, niveles de aplicación, gobernanza y retribuciones, la cadena de suministro y las revelaciones sobre el enfoque de gestión y grupos de trabajo, que han dado contenido nuevo y actualizado. Todo este material está disponible para que el público pueda comentar y aportar su opinión.
 
GRI invita a todas las personas y organizaciones interesadas a que participen en el segundo período de comentarios públicos G4,  ya que servirán para orientar a la Secretaría del GRI, los grupos de trabajo y los órganos de gobierno para finalizar el desarrollo de la G4.
 
El contenido, disponible solo en inglés, se encuentra ya publicado y podrá verse hasta el 25 de septiembre de 2012.