miércoles, 25 de julio de 2012

Podría ser diferente

Los humanos somos educados en una misma dirección por el entorno en el que nos movemos.

Se nos enseña desde que nacemos el bien y el mal, se nos explica qué debemos considerar que es una persona con éxito, cómo debemos ser felices, cómo tenemos que sentirnos si somos felices, qué tenemos que hacer con nuestras vidas y con nuestras mentes...

El mensaje nos llega primero en nuestra propia cuna a través de nuestros progenitores, mensaje que refuerzan los medios de comunicación, las letras de las canciones, el profesorado de primaria, de secundaria y de cursos intensivos de inglés, los anuncios publicitarios, amistades, jefes en lo profesional...
Vamos creciendo en esta realidad construida y la vivimos como LA realidad. 
A veces sientes que te parece ser feliz con algo, en algún lugar o con alguien que no parece ser “lo adecuado”, “lo establecido” y entras en una incoherencia interna.

A veces piensas que si se hicieran las cosas de otra manera, el camino sería diferente y los resultados también, pero todo el mundo parece estar de acuerdo en que es muy complejo este cambio de paradigma.

Nos enjaulan, nos enjaulamos en una manera de ver las cosas y quien se atreve a explicarlas de otra manera es “castigado” por el sistema y por su propia mente que le recuerda que “más vale malo conocido que bueno por conocer” y genera el miedo a lo desconocido, la inmovilidad segura.

Y me ha llevado a esta reflexión el ver cómo se habla de responsabilidad social pero que en vez de ser un cambio casi refuerza lo ya establecido....

¿No somos creativos o realmente no queremos que cambie nada?

Escucho a políticos, sindicalistas periodistas, etcr en sus la exposiciones y tantas otras personas que proponen otros caminos y veo claro que somos creativos...ergo...

La mente, algunas mentes, piensan en otras maneras de organizar la realidad...existen otras maneras y no son utopías sino posibilidades reales que necesitan sólo esa dosis de voluntad necesaria para llevarlas a cabo...voluntad y apostar por el bien común y no el propio, por el ser y no el tener, por la valentía de dejarse sentir y no por la esclavitud de la moral establecida...

Nada es posible si seguimos pensando desde los parámetros de este montaje actual de la realidad y digo montaje porque es algo que podemos desmontar y porque es algo que hemos construido de manera voluntaria para organizarnos.

¿La responsabilidad social se ha confundido con la irresponsabilidad que nos rodea?

Solo si empezamos hacer las cosas de otra manera, podremos salir del atolladero en que nos han metido y que llaman crisis y para hacer las cosas de manera diferente es necesario en primer lugar pensarlas de otra manera y crear nuevas conexiones sinápticas y caminos en nuestro cerebro. 
Es pura ciencia.

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